Cada habitación compone una estancia en la que espacio y decoración han sido cuidadosamente combinados buscando la armonía de su volumen, orientación y vistas.
En todas ellas la sensibilidad de la decoradora ha logrado una subyugante sensación de calma e invitación al descanso y la intimidad mediante la combinación de diferentes técnicas de pintura, muchas de ellas verdaderas obras de arte, que dotan de calidez y belleza a las habitaciones y rincones del hotel.
De la misma forma, la iluminación añade magia en forma de cálida luz que firmas como Terzzani , FontanaArte, Martinelli o Metalarte aportan para conformar un conjunto en que las sensaciones acogen al huésped desde su llegada.